Esa conversación da forma a toda la estrategia.


A partir de ahí, trazamos las opciones realistas. Algunos casos tienen un camino claro. Otros presentan tres o cuatro posibles rutas, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Le explicamos cada una, le contamos qué haríamos en su lugar y, finalmente, le dejamos decidir. Usted es el cliente. El caso es suyo.


Una vez que nos contrate, lo mantendremos informado en cada etapa. Sabrá cuándo presentamos una solicitud, cuándo recibimos respuesta y qué sigue. Si surge algún contratiempo, se lo comunicaremos de inmediato. Así es como debe funcionar un bufete de abogados de inmigración en Chicago, y así es como funciona el nuestro.